ANTENA 7 - LAS LAJITAS - ANTA - SALTA
Luego de que la semana pasada llegaran a Tapachula, Chiapas, cientos de migrantes originarios de Centro y Sur de América continúan avanzando en caravana por el sur de México rumbo al norte del país y Estados Unidos.
Un contingente de unos 300 migrantes, que conforman la caravana "Fe y Esperanza", llegó a Tapachula el jueves. A ellos se unieron cientos de migrantes más que estaban varados en Chiapas a la espera de que las autoridades mexicanas les den noticias sobre sus trámites migratorios.
Algunos migrantes viajan solos y otros con familias completas. Mientras que unos buscan llegar a EE.UU., varios más planean viajar al norte de México para agilizar sus trámites y establecerse ahí.
"En mi país hay bastante inseguridad y no quiero que mis hijos se críen en ese país", dijo a CNN Vinicio Ogonaga el jueves, cuando la caravana "Fe y Esperanza" llegó a Tapachula.
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Ogonaga, de 44 años, salió de Ecuador el pasado julio junto a su esposa y sus dos hijos. Dos meses después, entraron a México en la caravana, la segunda que parte del sur de México desde agosto.
El migrante ecuatoriano dice que no busca llegar a Estados Unidos, sino a Monterrey, ciudad en el norte de México, para tramitar de manera más rápida su condición como refugiado ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) y luego solicitar su residencia ante las autoridades correspondientes del Gobierno de México.
La COMAR, que cuenta con un Centro Multiservicios en Tapachula para atender las solicitudes de migrantes y otras necesidades de personas en movilidad, es el órgano del Gobierno de México encargado de "recibir, analizar y resolver las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado en México".
CNN contactó a la COMAR para saber qué acciones está tomando para atender la actual caravana migrante y espera respuesta.
En tanto, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos dijo a CNN que la caravana migrante partió de San Pedro Sula, en Honduras, el pasado 20 de septiembre, por lo que la Patrulla Fronteriza está siguiendo su desarrollo.
"Aquellos migrantes que consideren emprender el peligroso viaje hacia nuestro país deben saber también que los días de la política de 'detención y liberación' han terminado, y que la desastrosa política de fronteras abiertas de (Joe) Biden ha sido clausurada definitivamente. Toda persona que intente ingresar ilegalmente a los Estados Unidos será detenida, procesada y expulsada del país", declaró el portavoz del DHS.
Los migrantes suelen atravesar el sur de México en caravanas de cientos de personas porque los trayectos en solitario son peligrosos y porque, al avanzar con mucha gente, las autoridades no detienen su paso.
Vinicio Ogonaga, quien migró de Ecuador junto a su familia para establecerse en México, habla con CNN en Tapachula, Chiapas, el 24 de septiembre de 2026. - CNN
El 24 de septiembre de 2026, José Miguel Díaz, de Venezuela, dice a CNN que no está seguro cuál será su ruta, pero que le gustaría conocer la ciudad de Cancún, en la costa del sureste mexicano. - CNN
José Miguel Díaz, venezolano de 46 años, también avanza en la actual caravana. Dice a CNN que EE.UU., donde residió alrededor de tres años, lo deportó hace unos meses. Él pidió al Gobierno estadounidense que lo deportaran a México, pues es un país del que ya tenía documentos por su estadía antes de llegar a EE.UU.
"Dicen ellos (la administración estadounidense) que lo van a proteger al inmigrante, lo cual fue todo lo contrario. Lo que hicieron fue expulsar a todo el mundo", comentó Díaz.
El venezolano, que forma parte de los más de 20.000 migrantes que el Gobierno de Donald Trump ha deportado a terceros países en lo que va de su segundo mandato, señala que no sabe cuál es la ruta de la caravana a la que se unió, pero que lo hace para "compartir con los compañeros" y "ponerse en los zapatos de los demás".
"Vamos para adelante mientras cumplamos las normas y nos respeten nuestros derechos también como inmigrantes", añadió.
Migrantes procedentes de Centroamérica caminan en caravana el viernes 25 de septiembre de 2026, en Tapachula, estado de Chiapas, ubicado en el sur de México. - EFE/Juan Manuel Blanco
Mientras la caravana se establecía a su llegada a Tapachula, mexicanos daban la bienvenida a los migrantes de diversas formas, incluso al ritmo de rimas de rap estilo libre.
"Tapachula, mi hermano, la ciudad de los migrantes… Siéntanse en su casa, se los digo de verdad, porque soy tapachulteco y se los voy a demostrar. Aquí, mi gente, tenemos igualdad y a todos los queremos de corazón, verdad", dice un rapero a un grupo de mujeres, niños y hombres de la caravana.
La ciudad de Tapachula es la segunda con más población de Chiapas (solo por abajo de la capital, Tuxtla Gutiérrez) con un total de 403.839 personas, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Miles de esas personas son originarias de otros países. El Inegi señala que más de 73.700 personas de la población de Chiapas nacieron en otro país, y de ese total más del 73 % no cuenta con la nacionalidad mexicana.
Carlos Videa Ortiz, de 29 años, nació en Tegucigalpa, Honduras, y llegó a Tapachula como parte de la caravana migrante.
El hondureño Carlos Videa Ortiz habla durante una entrevista con EFE mientras avanza la caravana migrante en Tapachula, Chiapas, el 25 de septiembre de 2026. - Juan Manuel Blanco/EFE/EFE
La búsqueda de trabajo y mejores oportunidades son las principales razones por las que decidió salir de su país, en sintonía con lo que cita la mayoría de personas como motivos para migrar, de acuerdo con el Inegi.
"Por eso uno sale para estos países, no es porque uno quiere, porque uno sabe el sufrimiento", afirmó Videa Ortiz a CNN.
Dice que es la primera vez que sale de Honduras. Anda con muletas por un accidente que tuvo en la adolescencia, con el cuerpo adolorido, con llagas en las manos por el trayecto desde su país y, a pesar de todo, con la esperanza de llegar a Estados Unidos.
"Solo Dios sabrá (si llego a EE.UU. o no), porque uno dice y Dios dispone. Si él dice que se va a cumplir la meta que uno lleva en mente, es gracias a él. Y si no, pues uno no puede hacer nada", relató Videa Ortiz, al tiempo que cuenta que dejó en Honduras a sus padres, a su pareja y a un hijo de 14 años, familia que vive con escasos recursos.
La esperanza, repite, es encontrar un trabajo en EE.UU., enviar ayuda a su familia y hasta buscar la posibilidad de que alguien lo ayude con una prótesis.
Susana Carolina Osorto, de 38 años, también es originaria de Honduras e integrante de la caravana. Al igual que Videa Ortiz, menciona que deja su país porque "no hay trabajo".
La hondureña Susana Carolina Osorto habla con CNN sobre su pasada deportación y su nueva travesía hacia Estados Unidos el pasado jueves 24 de septiembre de 2026 en Tapachula, Chiapas. - CNN
Afirma que en Honduras solo contratan a personas menores de 30 años, por lo que ella no ha podido conseguir empleo. Además, cita como motivo de su salida los asesinatos de uno de sus hermanos y de un amigo que recién había regresado a Honduras tras ser deportado. Desde 2022 hasta mediados de 2025, cientos de miles de personas dejaron Honduras debido a la violencia en el país (una de las tasas de homicidios más altas del mundo).
"No me da miedo", dijo Osorto sobre salir rumbo a EE.UU. a pesar de las detenciones y deportaciones de la administración de Trump. Dice que en febrero de este año fue deportada desde Arizona tras pasar dos meses en un centro de detención.
"Y ahorita vamos de nuevo", agregó.
Con información de la agencia EFE y Germán Padinger.
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