ANTENA 7 - LAS LAJITAS - ANTA - SALTA
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó el rechazo del país a cualquier injerencia en sus políticas internas, dejando claro que no se permitirá ningún "intervencionismo ni violación a nuestra territorialidad" por parte de potencias extranjeras.
Durante el acto de cierre de su gira nacional de rendición de cuentas, celebrado ante una multitud en el Zócalo de Ciudad de México, la mandataria ha hecho una férrea defensa de la soberanía nacional. Sheinbaum, sin citar a Estados Unidos, ha recalcado que "ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica o política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria", incidiendo en que esa decisión "solo le pertenece al pueblo de México".
La presidenta ha enmarcado estas declaraciones en la conmemoración del aniversario de la consumación de la independencia del país --producida el 27 de septiembre de 1821--, reivindicando que, desde entonces, "México es un país independiente y soberano".
A lo largo de su discurso, Sheinbaum ha trazado un recorrido histórico desde los insurgentes hasta la actual "cuarta transformación", advirtiendo de que "en todos los momentos en los que ese sentido de justicia y de patria se ha traicionado, el pueblo sale a su defensa".
Asimismo, la mandataria ha reflexionado sobre los conceptos fundamentales que guían a su Gobierno, asegurando que entienden la democracia "como el gobierno del pueblo, por el pueblo, y por el pueblo de México", frente a la "democracia de las élites del pasado".
Además, ha defendido una "libertad con bienestar" y ha equiparado la justicia social a la premisa de "moderar la opulencia y la indigencia", materializada hoy en el lema "por el bien de todos, primero los pobres".
Las declaraciones se han producido en el evento bautizado como 'Honestidad y Resultados', que ha puesto fin a un recorrido de doce días por los 31 estados del país y la capital para informar a la ciudadanía tras casi dos años de gestión de la primera mujer en encabezar la Presidencia.
Según ha detallado Sheinbaum, en estas asambleas han participado "cerca de 850,000 personas", lo que demuestra que su Ejecutivo, surgido de un "movimiento social", se mantiene como "un gobierno cercano al pueblo" que acostumbra a rendir cuentas "en la plaza pública".