ANTENA 7 - LAS LAJITAS - ANTA - SALTA
En la recta final de la campaña por las presidenciales del 4 de octubre de 2026 en Brasil, emergió una disputa religiosa en torno a la figura de Nossa Senhora Aparecida en redes sociales. Usuarios replicaron antiguas agresiones a esta imagen católica y contenidos fueron descontextualizados para exacerbar la rivalidad entre los principales candidatos: el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. Jueces de la corte suprema también entraron en la polémica, con órdenes contradictorias sobre publicaciones que asocian a Bolsonaro con un proyecto de ley para retirarle a la santa el título de "Patrona de Brasil".
El senador y candidato a la Presidencia, Flávio Bolsonaro, dijo ser objeto de una mentira, según la cual tendría la intención de quitarle a la santa el título de "Patrona de Brasil". Su campaña, por el Partido Liberal (PL), sostuvo que la acusación se habría originado en un perfil de X la noche del 23 de septiembre y se propagó en redes.
El candidato opositor también señaló al canal Globo News como "el foco de difusión de la mentira". Esto porque la noche del 24 de septiembre, al comentar los resultados de una encuesta de Datafolha sobre las elecciones, la periodista Maria Cristina Fernandes dijo: "Hay un movimiento en la Iglesia Católica de reacción a un sector de los evangélicos que está movilizando un proyecto de ley para quitarle a Nossa Senhora Aparecida la condición de Patrona [de Brasil] que puede, sí, tener un efecto entre los católicos a favor de Lula".
Horas después, Bolsonaro publicó un vídeo en X diciendo: "Fui sorprendido con una mentira de que yo voy a quitar a la patrona de Brasil. Eso es una gran mentira, no tiene pies ni cabeza, no existe ese proyecto".
El canal Globo News se corrigió e informó que la propuesta de retirar el título a Nossa Senhora Aparecida fue "presentada en diciembre de 2007, pero archivada por la Mesa Directora de la Cámara de los Diputados en agosto de 2008".
El episodio generó ruido en las redes sociales con una aparente disputa político-ideológica entre católicos y evangélicos. Algunos usuarios retomaron el proyecto de ley de 2007 y viejas agresiones a la fé católica, pero también se difundieron imágenes descontextualizadas y memes para caldear el ambiente electoral.
Flávio Bolsonaro cuenta con una gran base electoral entre los evangélicos, una confesión que creció con fuerza en los últimos años en Brasil, que a su vez tiene la segunda mayor población cristiana del mundo. De su lado, el presidente Lula tiene más apoyo de los católicos, según los sondeos.
Publicaciones en X muestran imágenes religiosas pisando las cabezas de Flávio Bolsonaro y Lula en capturas de pantalla hechas el 29 de septiembre de 2026
Sí, pero fue archivado en 2008 y no fue propuesto por Flávio Bolsonaro. En 2007, el entonces diputado federal Victório Galli presentó un proyecto para modificar la Ley 6.802, de 1980, que instituyó el día 12 de octubre como feriado nacional "para culto público y oficial a Nossa Senhora Aparecida, Patrona de Brasil".
Galli propuso que la santa fuera descrita en la ley como "Patrona de los brasileños católicos apostólicos romanos", y no como " Patrona de Brasil".
La diferencia puede parecer mínima para quien no es religioso, pero está en el núcleo de una disputa que remonta a la reforma protestante, en el siglo XVI. Los evangélicos no veneran santos, pues para ellos equivaldría a adorar otra deidad que no sea Dios.
Es decir que esta "materialización de lo sagrado" pasó a ser vista como pecado en el campo evangélico, explicó a la AFP la investigadora Magali Cunha, del Instituto de Estudios de la Religión (Iser).
La historia de Nossa Senhora Aparecida remonta a 1717, cuando tres pescadores encontraron en el río Paraíba do Sul una imagen de la Virgen María, madre de Jesús, hecha de barro y partida en dos partes. Según la creencia católica, la imagen que apareció en las aguas —y que, por eso, recibió el nombre de Aparecida— habría obrado milagros como proveer una abundante pesca y la liberación de una persona esclavizada.
No. Uno de los episodios más emblemáticos de la disputa en torno a Nossa Senhora Aparecida ocurrió hace 31 años, precisamente el 12 de octubre, cuando el obispo Sérgio Von Helder, de la Iglesia Universal —una de las mayores denominaciones evangélicas del país—, le dio una patada a una imagen de la virgen.
La escena, que fue grabada, causó conmoción entre católicos y volvió a circular en las redes durante la campaña de 2026, incluso en publicaciones falsas que sustituyeron la imagen del obispo por la del expresidente Jair Bolsonaro.
Captura de pantalla hecha el 29 de septiembre de 2026 de una publicación en X en la que se muestra al expresidente Jair Bolsonaro en lugar del obispo Sérgio Von Helder, quien pateó la imagen de Nossa Senhora Aparecida en 1995
En 2001, el pastor JB Carvalho, fundador de la iglesia evangélica Comunidade das Nações, donde Flávio Bolsonaro fue bautizado en 2024, publicó el libro "La Bomba - la verdad puede ser explosiva". En la obra, el líder evangélico culpa a Nossa Senhora Aparecida por las desgracias del país, cuestiona la legalidad del feriado del 12 de octubre y defiende que no sea más considerada patrona nacional.
El proyecto de ley de Galli no puede desarchivarse, pero su contenido podría servir de base para la elaboración de otra propuesta similar.
Según Magali Cunha, la idea del proyecto ha resurgido, por ejemplo, cuando algunos sectores evangélicos reaccionan ante posturas católicas —en especial provenientes de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB)— que se consideran cercanas al gobierno de Lula. La reactivación del proyecto de ley también circuló en publicaciones falsas en las redes sociales durante las elecciones de 2018, cuando fue electo Jair Bolsonaro.
La CNBB también es blanco de ataques. Flávio Bolsonaro afirmó durante un mitin el 27 de septiembre que los arquitectos de la supuesta mentira contra su candidatura fueron el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) en alianza con "gente de dentro de la CNBB". Dos días antes, el perfil en X de la entidad fue hackeado. La organización católica publicó una nota en la que negó su participación en la elaboración o divulgación del contenido falso durante el proceso electoral.
El 23 de agosto de 2026, un mes antes de que la polémica sobre Nossa Senhora estallara en las redes, el candidato del PL publicó en sus redes sociales un video en el que afirmó: "Cuando yo sea presidente, uno de mis primeros actos será decretar que Brasil pertenece al Señor Jesucristo".
Para Cunha, del Iser, estas palabras remiten a los sectores más conservadores y radicalizados del mundo evangélico, "que trabajan con la noción de toma de territorio, de dominio, de que poner a Brasil bajo el Señor Jesús sería equivalente a poner al país bajo el control de la religión evangélica".
De ese modo, el proyecto de retirar la referencia a Nossa Senhora Aparecida como Patrona de Brasil, aunque fue archivado en 2008, volvió una vez más a ponerse sobre la mesa.
Captura de pantalla hecha el 29 de septiembre de 2026 de una publicación en X
Según la profesora de Antropología de la Religión de la Universidad de Campinas, Brenda Carranza, la confrontación actual es un ejemplo de cómo el imaginario religioso se moviliza en contextos electorales y revela cómo los símbolos cristianos se usan en una disputa por la hegemonía política en el país.
"Estamos en un ambiente polarizado con tono de guerra santa. Entonces, la guerra se hace en nombre de Dios, en nombre del Señor Jesucristo, 'dueño de Brasil', contra Nuestra Señora, contra quien no se puede ir, porque representa a la mujer, a la madre, a la protectora, a la intercesora. Esto mueve el imaginario y toca una fibra religiosa altamente sensible", comentó.
Captura de pantalla hecha el 29 de septiembre de 2026 de una publicación en X
A pesar del gran interés político y electoral que suscita el tema, el 90% de los brasileños se opone a las campañas políticas en espacios religiosos, según datos del Instituto de Estudios de la Religión que forman parte de una investigación sobre religión y vida pública en Brasil, cuya versión completa se publicará en 2027.
Una de las facetas de esta "guerra santa" pasó por el Supremo Tribunal Federal (STF). La noche del 25 de septiembre, el juez André Mendonça, quien es pastor evangélico y fue designado por Jair Bolsonaro, ordenó eliminar más de 1.000 enlaces en las redes que asociaban a Flávio con el contenido sobre quitar el título a Nossa Senhora Aparecida como Patrona de Brasil.
Dos días después, el juez Flávio Dino, católico y designado por Lula, revirtió la decisión de su colega. El 28 de septiembre, el juez Luiz Fux suspendió esta última decisión y mantuvo la eliminación de las publicaciones.
En medio de órdenes contradictorias de los jueces del STF, el caso pasó a ser juzgado por el Tribunal Superior Electoral (TSE), que finalmente ordenó eliminar los contenidos que atribuían a Bolsonaro las iniciativas contra la virgen patrona del país.
La AFP ya verificó otras publicaciones falsas sobre un incendio en una imagen de Nossa Senhora Aparecida y sobre una supuesta ley de impuestos a las iglesias.