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Ciudad de México, 29 sep (EFE).– Las personas que cometen delitos sexuales contra niños y adolescentes no responden mayoritariamente al perfil de psicópatas ni padecen trastornos mentales que determinen su actuar delictivo, según concluyó el estudio FADES en México.
La investigación, presentada este martes en el Museo Memoria y Tolerancia de la capital mexicana, fue realizada por la ONG Reinserta y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM).
El documento sobre los delitos sexuales y el abuso hacia menores cuestiona los mitos sociales sobre la figura del "agresor monstruo" para ubicar el origen de estas violencias en patrones socioculturales, distorsiones cognitivas y la impunidad.
"(Los agresores) no padecen, y repito, no padecen trastornos parafílicos, ni un trastorno mental que determine su actuar delictivo y eso recarga en la sociedad un peso mayúsculo", afirmó Nicolás Martínez, psiquiatra forense e investigador del INPRFM.
La investigación cuantitativa y cualitativa abarcó una muestra de 511 personas, 21 entrevistadas a profundidad, todas ellas sentenciadas por agresiones a menores y privadas de su libertad en diversos centros penitenciarios de México, para analizar las dinámicas detrás de los abusos contra la infancia y la adolescencia.
El estudio reveló también que las agresiones contra menores son cometidas predominantemente por hombres (96 %) con una edad promedio de 45 años que no poseen un perfil psicológico previo identificable, actuando en su mayoría por oportunidad situacional y bajo una profunda distorsión sobre el concepto de consentimiento en la infancia.
Los datos expusieron que los agresores de menores suelen minimizar el daño provocado a las víctimas y expresan culpa únicamente por las consecuencias personales o legales que han tenido que asumir.
Durante el acto, la cofundadora y vocera de la organización Reinserta, Saskia Niño, cuestionó las estrategias de prevención actuales que trasladan la carga de protección a las propias víctimas desde edades muy tempranas.
"¿Por qué estamos interrumpiendo la infancia y la inocencia de nuestros niños de esa manera en vez de estar educando a nuestros adultos y enfocándonos en los adultos?", dijo.
Advirtió que "son menos las niñas que llegan a la adultez ilesas de haber sido víctimas de algún delito de violencia sexual en México".
La vocera enfatizó además que el objetivo de analizar los testimonios directos de los agresores infantiles internados es recopilar evidencia científica para anticiparse a las agresiones, y afirmó que "entender no es justificar, entender es ampliar nuestra capacidad de prevenir".
Los resultados del estudio se presentaron el mismo día y en el mismo espacio en el que se inauguró la exposición "Infancias en Silencio", un recorrido dedicado a educar y prevenir sobre los peligros de la violencia sexual infantil.
Frente a este panorama, la ONG y el instituto psiquiátrico hicieron un llamado a las autoridades federales para impulsar políticas públicas enfocadas en la educación sexual integral, el consentimiento y el cambio de normas sociales desde la infancia.
La exposición y la presentación de este informe se dieron en un contexto marcado por la alarmante cifra de violencia sexual que atraviesa México, donde el país ocupa los primeros lugares a nivel internacional en abuso sexual infantil.
(c) Agencia EFE